Sólo el 24% de las empresas contrata diseñadores profesionales.

Y el 45% incorpora diseño a su negocio, pero no contrata diseñadores profesionales, sino que delega dicha tarea a otro tipo de perfil del personal interno de la firma. Y es curioso.

Si nadie contrata a “aficionados” para chequear su salud… ¿por qué casi todos recurren a ellos a la hora de construir uno de los activos más importantes para el bienestar de su negocio? Además, solo por contar con diseño profesional… ¡ya estás destacando entre la mayoría de la competencia!

Cuando eres una pequeña empresa puedes caer en un círculo vicioso.

Como tienes complicado pagar salarios competitivos con apenas un 5% de tu presupuesto destinado a marketing, es difícil contratar personal especializado.

Y como no contratas personal especializado para el marketing de tu negocio, no creces y no puedes pagar salarios competitivos ni aumentar tu margen presupuestario.

Hoy día es complicado crecer exponencialmente si no estás en internet.

O al menos si no estás con un objetivo claro y una carta de presentación efectiva.

Eso es tu página web.

Tu escaparate permanente online.

Por tanto es arriesgado…

Invertir una birria en cualquier cosa

La calidad se paga, y al final los problemas acabarán apareciendo en algún sitio.

Contratar un servicio que te la da hecha

Al final estás “alquilando” tu web. No es realmente tuya. Solo pagas por usarla.

Encargarla a un aficionado

Parece fácil que cualquiera haga una web. Pero es un arma de doble filo.

Pero tienes una gran ventaja.

Puedes crear una web mínima viable y, cuando lo necesites, implementar funcionalidades.

Las grandes empresas, incluso siendo Pymes, son lentas.

Si de repente necesitan un giro de timón, el barco puede tardar demasiado en enderezar su trayectoria y toparse con un iceberg.

Pero no es tu caso.

Tú puedes invertir en la nube, en tu web, con lo justo y necesario.

Y ampliar después sobre la marcha, en función de tus necesidades.

En lugar de lamentarte porque no puedes pagar esa web de miles de euros con todo tipo de funcionalidades que ni siquiera sabes si te van a servir…

Invierte bien en el terreno y en los cimientos.

Crece después.

No estoy diciendo que vaya a ser barato. Pero te aseguras de no pagar de más por algo que no es requerido en tu negocio actual.

Dinero bien gastado.

Así es una web mínima viable

Hoy en día, si no te encuentran en internet no existes.

Y la base de dicha existencia es gustarle a Google.

Sinceramente, el posicionamiento en el buscador es algo que requiere de tiempo o dinero.

Por eso, si hay que escoger una única característica para tu web como la más importante para aspirar a ello… tengo claro cómo debe ser.

Rápida. Muy rápida.

No me refiero a los 10 – 15 días que tardo en implementarla desde que me has pasado todos los materiales (que no está mal).

Sino a la velocidad de carga.

Mis webs son rápidas, porque me centro en que lo sean.

Las creo en función del estándar de optimización de Google PageSpeed, y hago todo lo posible para que alcancen un 90% en dicha escala.

¿Por qué?

Bueno, Google está probando un nuevo aviso en su navegador Chrome.

Cuando lo active, aparecerá un mensaje de “advertencia” en las webs lentas. Algo que desanima bastante a un visitante, además de mermar su confianza en la marca.

Aún me sorprende la poca atención que se le presta a este aspecto, casi nadie lo hace así.

Por eso en todos los encargos de mis clientes tengo una regla de oro:

Medir y analizar todo.

Estas son algunas de las medidas que tengo en cuenta…

Lazy Loading (sólo se cargan las imagenes en segmentos visibles)

Auditoría del contenido y las piezas de código añadidas.

La configuración más adecuada en el backend para la fluidez de carga.

Compresión y optimización de imágenes y videos.

Implantación de sistemas de caché (pre-carga del contenido)

Revisión de recursos externos para evitar ralentizaciones.

Al usuario le encanta

Google la trata muy bien

Por supuesto, como administrador, tú también disfrutas de su velocidad, fácil navegación y sencillez de uso. Porque estarán construidas con…

WordPress

Elementor

Conseguir tu web es un proceso rápido… y optimizado

1 - Reunión

Es importante. Si crees que no es necesario que yo entienda tu negocio antes de crear una web… no podré dar luz verde al proyecto.

2 - Hosting

La decisión sobre el hosting es crucial. Influye notablemente en su velocidad. Te daré mi recomendación personal.

3 - Formulario

Me servirá para estudiar con precisión el tipo de web que quieres, e investigar a la competencia.

4 - Materiales

Logo, textos, imágenes, vídeos… una vez los tenga comienzo a diseñar y a optimizar. Es esencial.

5 - Maqueta

Desarrollo experimental de la maqueta. Sin tu OK a esto, no continuaré (tengo comprobado que nos ahorra mucho tiempo a ambos).

6 - Desarrollo

Conversión de la maqueta aprobada en la web real. Habrá un pequeño punto de control antes de pasar a la próxima fase.

7 - Velocidad WPO

Optimización de la web según el estándar respetado por Google. Por esto es importante concretar los puntos anteriores.

8 - SEO On Page

Así se le llama a la configuración interna que favorece el rastreo y los mimos del buscador californiano.

9 - Presentación

Entrega de llaves y recorrido junto a ti de la parte administrativa de la web, donde te enseño a hacerte con el control.

2 horas de consultoría extra

Una vez entregada la web, te ofrezco un bono de 2 horas que puedes usar como prefieras.

Puedes pedirme pequeños retoques o ajustes, puedes extender el periodo de aprendizaje en tu nuevo negocio online, o puedes usarlo para obtener mi asesoramiento y estrategia de marketing sobre:

¿Necesitas más?

Puedo encargarme de gran parte de tu estrategia de marketing e incluso de: